La sangre es devuelta por el mar, al dueño de las angustias. Al mecenas del silencio le llegan palabras, y brillan los ojos al apagar las llamas.
El aire es pesado en la tarde vencida, con los hombros cansados al final de los días. Mi noche es tu llanto y mi vacío tu esencia. Extraña simbiosis, la decadencia.
Un idiota mira el ojo de la tormenta. Un ojo mira al idiota. Me siento observado...
Remonta la marea de la muerte Recorre la corriente la serpiente
Lleva tus palmas en mi. Traigo el silencio... Nadie mas te hará decir, nadie mas te hará feliz.
Remonta la marea de la muerte Recorre la corriente la serpiente |