Llorar, el llanto calmo, no es como dejar la vida en un lamento. Mas bien parece, que al llorar tan calmo, uno es dueño de todo el universo. Y la angustia cede, y la fatiga llega, y las lágrimas bañan lo poco que queda. Llorar, el llanto calmo, es mas bien soñar. Dejar el polvo consumido en cenizas y pensar que dios nos quitará otra costilla. Dejar pensar, un sueño lento, la imagen del todo. Llorar de nuevo. |