Hay miles de almas y un tormento, la historia no sabe de amores ciertos. Cansando al día en una ruta larga desnudo mis miserias desde el alba. Las horas pasan rápidas y frías, ráfagas de calma y armonía.
Repiquetea el corazón despierto agonías nuevas en mis sueños. Algo de lo que está vivo llora no comprendo el día ni la gloria. La noche se acerca y otro duelo, una vez más peleo con mi sueño.
Noche larga. Noche fría. Sin soñar en lo que vivo, vivo hasta el hastío. |