No puedo vender necesidades,
ni comprar por dos pesos tus deseos.
No puedo vencer a los fantasmas,
ni luchar contra algo que no veo.
No puedo dejar de ser limitado,
no tanto en los deseos como en los hechos.
No puedo hacerme cargo de tu pena,
si ni con la mia puedo.
Sin embargo seguiré
intentando alimentar,
nuestro amor con mil palabras.
Hacer de cada día
la emoción de ser felices,
conociendo las desgracias.
Puedo si, y esto la aseguro,
amarte mas de lo que amé otras veces,
y dejarte entrar, solo a vos,
no hubo otras veces...
Dejarte entrar. He abierto el alma.
Vení a la luz. Quiero verte.
En calma. |